De Puertos a Alemania: la obra de Natalia Denegri llega a Grassimesse
Natalia Denegri, artista y creadora de Nato Pottery, fue seleccionada para participar de Grassimesse, la feria internacional de arte aplicado y diseño que se realiza cada año en el Museo Grassi de Leipzig. Cuatro jarrones creados en su taller de Puertos viajarán a Alemania y, una vez finalizada la feria, quedarán expuestos de manera permanente en el museo.
Desde la vidriera de Nato Pottery, en la plaza central de Puertos, se pueden ver algunos de los grandes jarrones que Natalia Denegri modela con sus manos. Piezas de aspecto ancestral, trabajadas con arcillas y pigmentos naturales, que parecen guardar las marcas del tiempo.
Dentro de pocos meses, esa misma búsqueda artística llegará a Alemania. Natalia fue seleccionada para participar de Grassimesse 2026, la feria internacional de arte aplicado, artesanía y diseño que se realiza en el Museo Grassi de Leipzig y reúne cada año a artistas, artesanos y diseñadores elegidos por un jurado especializado.
Natalia Denegri fue seleccionada como expositora de cerámica en Grassimesse 2026, en Leipzig, Alemania.
Para quienes conocen Nato Pottery por sus talleres de cerámica, la noticia permite descubrir otra dimensión de un proyecto que nació y se desarrolló en Puertos. Natalia, formada en Bellas Artes y docente, es también la artista detrás de las piezas escultóricas que ocupan buena parte del espacio que creó junto a su hija Victoria Podavini. Su trabajo investiga desde hace años diferentes arcillas de la Argentina y recupera técnicas y gestos vinculados con las primeras formas de alfarería.

Una postulación casi sin expectativas
La posibilidad de participar de Grassimesse surgió por la insistencia de una amiga artista.
“Honestamente no tenía ninguna expectativa. Pensaba que había muchísima gente talentosa y que, al tratarse de un concurso internacional, la convocatoria iba a ser enorme”, recuerda Natalia.
Finalmente decidió presentarse y atravesó un proceso de aplicación que requería preparar y documentar su obra. Pasaron los meses sin novedades hasta que encontró, casi por casualidad, un correo del Museo Grassi entre los mensajes de spam.
“Me felicitaban porque había quedado seleccionada. ¡No podía creerlo! Pasé de tener cero expectativas a todo.”
La selección ya representa en sí misma un reconocimiento. Grassimesse tiene sus orígenes en 1920 y hoy funciona como una plataforma internacional para el arte aplicado y el diseño contemporáneo. Cada edición reúne piezas únicas y pequeñas series de disciplinas como cerámica, vidrio, joyería, textiles, mobiliario y metal, seleccionadas por un jurado según criterios de calidad artística y diseño.
Piezas hechas de territorio
La obra de Natalia parte de una búsqueda muy concreta: trabajar la tierra procurando intervenirla lo menos posible.
“Solo utilizo un palote y mis manos. Mi búsqueda como artista tiene que ver con rescatar saberes muy ancestrales. Quiero que cuando alguien observe una pieza sienta que el tiempo pasó por ella.”
“Mi búsqueda como artista tiene que ver con rescatar saberes muy ancestrales.”
Investiga arcillas provenientes de distintas regiones de la Argentina y aprovecha las características minerales, los colores y las texturas propias de cada territorio. También experimenta con elementos naturales como carbón, café y yerba mate.
La tierra roja de Misiones ocupa un lugar especial dentro de esa investigación, aunque cada pieza exige una materia diferente.

“Hay tierras que funcionan mejor para determinados jarrones. Algunos tienen algo más romano, otros son más norteños. La conexión que siento cuando toco el barro es única. Mis manos son el canal para llegar a la pieza final.”
Rescatar lo que ya sabemos
Hay una palabra que Natalia utiliza repetidamente para explicar su trabajo: rescate.
No se refiere solamente a recuperar determinadas técnicas. También habla de volver a establecer una relación directa entre las manos y la materia.
“Cuando alguien en el taller me dice ‘nunca hice nada’, siempre contesto que esto lo llevamos en el ADN. La cerámica aparece entre las primeras creaciones del hombre, cuando necesitó producir objetos para contener alimentos. Durante miles de años la manualidad fue parte de la vida. Para mí se trata de rescatar algo de eso que fuimos perdiendo.”
Sus piezas combinan arcillas de diferentes regiones de la Argentina con pigmentos naturales como carbón, café y yerba mate.
Esa mirada también atraviesa las clases de Nato Pottery. Muchos alumnos comienzan haciendo piezas utilitarias y, a medida que conocen el material y adquieren técnica, empiezan a experimentar con objetos más grandes y escultóricos.
Para Natalia, atravesar personalmente ese proceso modifica también la forma de valorar una pieza hecha a mano.

“A veces se mira la artesanía solamente desde el precio. Cuando alguien transita todo el proceso empieza a entender el trabajo, el tiempo y la energía que hay detrás.”
Un taller en Puertos que abrió otras puertas
Nato Pottery nació primero como un taller en la casa familiar y luego se instaló en la plaza central de Puertos, donde funciona como taller, showroom y espacio de encuentro.
Para Natalia, ese espacio también tuvo un papel importante en la proyección de su obra.
“Desde hacía tiempo sentía que podía haber una oportunidad en el exterior. En el local fui conociendo gente que vive en otros países y empezaron a aparecer propuestas. Sin dudas, nuestro taller en Puertos fue una puerta importante porque nos conectó con otras personas.”
“Sin dudas, nuestro taller en Puertos fue una puerta importante porque nos conectó con otras personas.”
Las obras seleccionadas para Grassimesse fueron creadas allí, en el mismo espacio donde Natalia brinda clases y donde, con el tiempo, se fue formando una comunidad alrededor de la cerámica.
“Me siento completa en todos los sentidos. No es solo haber llegado a cumplir un objetivo, va mucho más allá de eso. El taller es un lugar de mucha conexión, donde nos ayudamos todas y todas aprendemos del resto.”
Cuatro jarrones rumbo a Leipzig
Natalia viajará en octubre a Alemania con cuatro piezas seleccionadas para Grassimesse, que tendrá lugar del 23 al 25 de octubre en el Museo Grassi de Artes Aplicadas de Leipzig.
La participación tendrá además una continuidad especial: una vez finalizada la feria, los cuatro jarrones quedarán expuestos de manera permanente en el museo, integrados a una colección con la que, según le transmitió la curadora, su obra establece un diálogo particular.
Los cuatro jarrones seleccionados quedarán expuestos de manera permanente en el Museo Grassi de Leipzig.
“Que me digan que es un honor tener mis jarrones, porque mi obra dialoga con los antiguos del museo y se van a exponer entre ellos, me resulta increíble.”
Será también la primera vez que estas piezas se exhiban fuera del país.
“Espero que sean los primeros que salgan al exterior, pero no los últimos. Siento un orgullo enorme de representar a la Argentina. Quiero que conozcan mi país, la tierra y el lugar donde vivo, acá en Puertos.”

En esa idea vuelve a aparecer el origen de toda su obra: transformar una materia elemental a través de las manos.
“Con tierra y un poco de agua se puede crear un objeto maravilloso, como hacían nuestros antepasados.”
Una historia que también nació acá
La selección de Natalia para Grassimesse permite seguir la evolución de una historia muy ligada a Puertos. Lo que comenzó con clases de cerámica en una casa del barrio encontró después un espacio propio en la plaza central, reunió una comunidad alrededor del hacer artesanal y hoy proyecta parte de esa experiencia hacia una feria internacional.
“Quiero que conozcan mi país, la tierra y el lugar donde vivo, acá en Puertos.”
Nos entusiasma que desde Puertos puedan surgir y desarrollarse proyectos capaces de construir una identidad propia y trascender sus límites. En una ciudad donde el arte forma parte del paisaje y de la vida cotidiana, la historia de Nato Pottery suma un nuevo capítulo: cuatro piezas creadas con tierras argentinas y modeladas en Puertos que viajarán a Alemania llevando consigo algo del territorio en el que fueron concebidas.

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